domingo, 10 de octubre de 2010

I want to put you to bed.

Who we are in bed is who we are in life. I never met a man who was bad in bed that was good at life
-Samantha Jones.


Está bien, lo admito. Dentro de mi, yo soy una mujer soltera de 35 años que come helado mientras ve Sex and The City en bata de baño, buscando encontrar tantas explicaciones a su vida. Jamás he podido escribir en este espacio sin imaginarme como una especie de Carrie Bradshaw escribiendo su columna, y es que esas cuatro mujeres me ayudan a ser un mejor hombre gay.

Y aunque quiero reconocer que mi vida no estará plagada de sexo banal, pues tengo todo el love-making que deseo en un solo hombre, sus vidas han hecho que pueda descubrirme a mi, a ti, a nosotros.

He caído en cuenta que así como eres mi novio, eres mi mejor amigo, y afortunadamente, eres un amante fabuloso, y les digo: ¡agradezco enormemente haberme enamorado de esos tres hombres tan distintos!. Eres un amigo inmaduro, de la manera buena así como yo también lo soy, que me hace reír y me entretiene, que comparte mis gustos pero me fascina con los suyos, que siempre está ahí para mi. Por otra parte, eres un novio comprensivo, amoroso, consciente, cariñoso, que logra enamorarme más cada día. Pero lo que más agradezco de todo eso, al detallar la vida de cuatro mujeres y seis temporadas de sexo neoyorquino, es que simplemente el sexo contigo, o mejor dicho, cuando hacemos el amor, me deja sin aliento.

Es un sentimiento tan poderoso, que aun cuando pienso en lo que solíamos hacer, no puedo evitar sentir ese calor corporal que me hace desear cada parte de tu cuerpo, sólo con un pensamiento. Cada sesión contigo era una charla cálida con mi mejor amigo, era amor puro con mi novio, y era todo el sexo caliente, salvaje, sudoroso, bestial por el que mucha gente podría llegar a pagar, pero en ti podía tenerlo todo a la misma vez.

Y capaz esa es la razón por la que me quejo tanto de tus cosas, simplemente necesito ubicarme con cuál de esos tres maravillosos hombres estoy tratando en cada momento; aunque no puedo negarte, desearía que todo el tiempo fueras la bestia sexual que siempre eres, pero aun así, amo a cada uno de tus tercios.

El solo pensar que hay personas que pasan sus vidas enteras con una pareja que no las llena sexualmente, o personas que tienen sexo vacío cada noche de su vida pero no hacen el amor, o incluso aquellas que tienen el amor y el sexo pero les hace falta esa amistad, esa unión con esa persona, me hace sentir lo extremadamente afortunado que soy al tener a tres hombres maravillosos dispuestos a llenar cada necesidad que tenga o pueda llegar a tener.

Por una vida llena de amistad, amor y sexo, brindemos esta noche por lo que nos depara el destino.
Te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario